sábado, 25 de marzo de 2017

A 40 años del secuestro y la desaparición de Rodolfo Walsh

Recuerdan a Rodolfo Walsh en el Sitio Memoria ESMA



Al cumplirse un nuevo aniversario del secuestro y desaparición del periodista y escritor Rodolfo Walsh, el Sitio de Memoria ESMA le rendirán homenaje el martes 21 y sábado 25 marzo con la instalación temporaria y la primera "Visita de las Cinco" del año en torno a su figura y su trayectoria.
El mates 21 de marzo, a las 12.00, se inauguró la instalación “Walsh en la ESMA”, una exhibición de tres piezas audiovisuales basadas en testimonios de sobrevivientes de la ESMA.
Lilia Ferreyra, compañera de Rodolfo Walsh, fue quien pasó a máquina el manuscrito de su último cuento,” Juan se iba por el río”.  Martín Gras, secuestrado en la ESMA, lo leyó dentro del centro clandestino. Lilia y Martín se conocieron en Madrid en 1982. Allí supieron que fueron los únicos que habían leído ese cuento y empezaron a contarlo, a reconstruirlo. Esta exhibición temporal reúne apuntes de Lilia sobre ese trabajo. El recorrido se completa con información sobre la caída de Walsh y los papeles que se llevaron de su casa en San Vicente.
Walsh fue asesinado en un operativo del Grupo de Tareas 3.3.2 de la ESMA y traído hasta este centro clandestino. Llevaba consigo una copia de su emblemática Carta a la Junta Militar, a un año de Golpe cívico militar. Esa madrugada irrumpieron en su casa en San Vicente de donde se llevaron gran cantidad de papeles y documentación, entre ellos su último cuento de ficción: “Juan se iba por el río”, también desaparecido en la ESMA.

La muestra se podrá visitar hasta el 23 de abril, de martes a domingos de 10 a 17 horas, en el Sitio Memoria ESMA (Avenida del Libertador 8151, Ciudad de Buenos Aires).

Por otro lado, hoy, sábado 25 marzo, a las 17.00, se realizará la ya conocida “Visita de las Cinco”, en homenaje al periodista y escritor Rodolfo Walsh. La iniciativa propone un recorrido por el Sitio Memoria ESMA con invitados especiales, el último sábado de cada mes. En esta oportunidad, participarán Horacio Verbitsky, periodista, amigo de Rodolfo Walsh y presidente del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS); Martín Gras, abogado, docente y sobreviviente de la ESMA y Marcelo Figueras, periodista, escritor, guionista. Autor de Kamchatka (2003) y El negro corazón del crimen (2017), sobre un joven Rodolfo Walsh investigando los crímenes que narra en Operación Masacre.

Rodolfo Walsh. Los oficios de la palabra

Rodolfo Walsh. Los oficios de la palabra
Martes 28 de marzo | 19 hs.
Sala Leopoldo Marechal
EXPOSICIONES
Inauguración de la muestra dedicada al escritor, periodista y traductor argentino al cumplirse 60 años de la publicación de su obra más famosa: Operación Masacre.

En una primera sección se exhiben las notas de Mayoría que forman la génesis de Operación Masacre, sus cuatro ediciones (1957, 1964, 1969 y 1972) y las galeras de imprenta de la tercera edición, corregidas de puño y letra por Walsh. Una pantalla proyectará la película basada en el libro y habrá un dispositivo donde se podrá escuchar al autor leyendo un capítulo de la obra. También en ese sector se exhibirán las ediciones de los otros dos libros que siguen la misma línea investigativa: El caso Satanowsky y Quién mató a Rosendo.
La segunda parte de la muestra está compuesta por las primeras ediciones de los libros de cuentos de Walsh y de sus obras de teatro, además de los libros de los que fue antólogo y traductor. También hay un sector dedicado a su tarea como periodista, con ejemplares de las revistas Leoplán Panorama. Cierra la muestra la "Carta de un escritor a ..." y los cables de ANCLA. Se exhibirán recortes de diarios en los que se denuncia la desaparición de su cuerpo y el reclamo de intelectuales como Barthes y Foucault, entre otros.

Biblioteca Nacional
Agüero 2502, CABA

viernes, 24 de marzo de 2017

A 40 años de la "CARTA ABIERTA DE UN ESCRITOR A LA JUNTA MILITAR" de RODOLFO WALSH

1. La censura de prensa, la persecución a intelectuales, el allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la pérdida de una hija que murió combatiéndolos, son algunos de los hechos que me obligan a esta forma de expresión clandestina después de haber opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta años. 
El primer aniversario de esta Junta Militar ha motivado un balance de la acción de gobierno en documentos y discursos oficiales, donde lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades. 
El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política represiva, y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para nueve meses más tarde. 
En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martínez sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron. 
Ilegítimo en su origen, el gobierno que ustedes ejercen pudo legitimarse en los hechos recuperando el programa en que coincidieron en las elecciones de 1973 el ochenta por ciento de los argentinos y que sigue en pie como expresión objetiva de la voluntad del pueblo, único significado posible de ese “ser nacional” que ustedes invocan tan a menudo.
Invirtiendo ese camino han restaurado ustedes la corriente de ideas e intereses de minorías derrotadas que traban el desarrollo de las fuerzas productivas, explotan al pueblo y disgregan la Nación. 
Una política semejante solo puede imponerse transitoriamente prohibiendo los partidos, interviniendo los sindicatos, amordazando la prensa e implantando el terror más profundo que ha conocido la sociedad argentina. 
2. Quince mil desaparecidos, diez mil presos, cuatro mil muertos, decenas de miles de desterrados son la cifra desnuda de ese terror. 
Colmadas las cárceles ordinarias, crearon ustedes en las principales guarniciones del país virtuales campos de concentración donde no entra ningún juez, abogado, periodista, observador internacional. El secreto militar de los procedimientos, invocado como necesidad de la investigación, convierte a la mayoría de las detenciones en secuestros que permiten la tortura sin límite y el fusilamiento sin juicio. (1) 
Más de siete mil recursos de hábeas corpus han sido contestados negativamente este último año. En otros miles de casos de desaparición el recurso ni siquiera se ha presentado porque se conoce de antemano su inutilidad o porque no se encuentra abogado que ose presentarlo después que los cincuenta o sesenta que lo hacían fueron a su turno secuestrados. 
De este modo han despojado ustedes a la tortura de su límite en el tiempo. Como el detenido no existe, no hay posibilidad de presentarlo al juez en diez días según manda una ley que fue respetada aun en las cumbres represivas de anteriores dictaduras. 
La falta de límite en el tiempo ha sido complementada con la falta de límite en los métodos, retrocediendo a épocas en que se operó directamente sobre las articulaciones y las vísceras de las víctimas, ahora con auxiliares quirúrgicos y farmacológicos de que no dispusieron los antiguos verdugos. El potro, el torno, el despellejamiento en vida, la sierra de los inquisidores medievales reaparecen en los testimonios junto con la picana y el “submarino”, el soplete de las actualizaciones contemporáneas. (2) 
Mediante sucesivas concesiones al supuesto de que el fin de exterminar a la guerrilla justifica todos los medios que usan, han llegado ustedes a la tortura absoluta, intemporal, metafísica en la medida que el fin original de obtener información se extravía en las mentes perturbadas que la administran para ceder al impulso de machacar la sustancia humana hasta quebrarla y hacerle perder la dignidad, que perdió el verdugo, que ustedes mismos han perdido. 
3. La negativa de esa Junta a publicar los nombres de los prisioneros es asimismo la cobertura de una sistemática ejecución de rehenes en lugares descampados y horas de la madrugada con el pretexto de fraguados combates e imaginarias tentativas de fuga. Extremistas que panfletean el campo, pintan acequias o se amontonan de a diez en vehículos que se incendian son los estereotipos de un libreto que no está hecho para ser creído sino para burlar la reacción internacional ante ejecuciones en regla mientras en lo interno se subraya el carácter de represalias desatadas en los mismos lugares y en fecha inmediata a las acciones guerrilleras. 
Setenta fusilados tras la bomba en Seguridad Federal, 55 en respuesta a la voladura del Departamento de Policía de La Plata, 30 por el atentado en el Ministerio de Defensa, 40 en la Masacre del Año Nuevo que siguió a la muerte del coronel Castellanos, 19 tras la explosión que destruyó la comisaría de Ciudadela, forman parte de 1.200 ejecuciones en 300 supuestos combates donde el oponente no tuvo heridos y las fuerzas a su mando no tuvieron muertos. (3) 
El remate de guerrilleros heridos o capturados en combates reales es asimismo una evidencia que surge de los comunicados militares que en un año atribuyeron a la guerrilla 600 muertos y solo 10 o 15 heridos, proporción desconocida en los más encarnizados conflictos. Esta impresión es confirmada por un muestreo periodístico de circulación clandestina que revela que entre el 18 de diciembre de 1976 y el 3 de febrero de 1977, en 40 acciones reales, las fuerzas legales tuvieron 23 muertos y 40 heridos, y la guerrilla 63 muertos. 
Más de cien procesados han sido igualmente abatidos en tentativas de fuga cuyo relato oficial tampoco está destinado a que alguien lo crea sino a prevenir a la guerrilla y los partidos de que aun los presos reconocidos son la reserva estratégica de las represalias de que disponen los Comandantes de Cuerpo según la marcha de los combates, la conveniencia didáctica, el humor del momento. 
Así ha ganado sus laureles el general Benjamín Menéndez, jefe del Tercer Cuerpo del Ejército, antes del 24 de marzo con el asesinato de Marcos Osatinsky, detenido en Córdoba, después con la muerte de Hugo Vaca Narvaja y otros cincuenta prisioneros en variadas aplicaciones de la ley de fuga, ejecutadas sin piedad y narradas sin pudor. (4) El asesinato de Dardo Cabo, detenido en abril de 1975, fusilado el 6 de enero de 1977 con otros siete prisioneros en jurisdicción del Primer Cuerpo de Ejército que manda el general Suárez Mason, revela que estos episodios no son desbordes de algunos centuriones alucinados sino la política misma que ustedes planifican en sus estados mayores, discuten en sus reuniones de gabinete, imponen como comandantes en jefe de las 3 Armas y aprueban como miembros de la Junta de Gobierno. 
4. Entre mil quinientas y tres mil personas han sido masacradas en secreto después que ustedes prohibieron informar sobre hallazgos de cadáveres que en algunos casos han trascendido, sin embargo, por afectar a otros países, por su magnitud genocida o por el espanto provocado entre sus propias fuerzas. (5) 
Veinticinco cuerpos mutilados afloraron entre marzo y octubre de 1976 en las costas uruguayas, pequeña parte quizás del cargamento de torturados hasta la muerte en la Escuela de Mecánica de la Armada, fondeados en el Río de la Plata por buques de esa fuerza, incluyendo el chico de 15 años, Floreal Avellaneda, atado de pies y manos, “con lastimaduras en la región anal y fracturas visibles” según su autopsia. Un verdadero cementerio lacustre descubrió en agosto de 1976 un vecino que buceaba en el lago San Roque de Córdoba, acudió a la comisaría donde no le recibieron la denuncia y escribió a los diarios que no la publicaron. (6)
Treinta y cuatro cadáveres en Buenos Aires entre el 3 y el 9 de abril de 1976, ocho en San Telmo el 4 de julio, diez en el Río Luján el 9 de octubre, sirven de marco a las masacres del 20 de agosto que apilaron 30 muertos a 15 kilómetros de Campo de Mayo y 17 en Lomas de Zamora. 
En esos enunciados se agota la ficción de bandas de derecha, presuntas herederas de las 3 A de López Rega, capaces de atravesar la mayor guarnición del país en camiones militares, de alfombrar de muertos el Río de la Plata o de arrojar prisioneros al mar desde los transportes de la 1ª Brigada Aérea (7), sin que se enteren el general Videla, el almirante Massera o el brigadier Agosti. Las 3 A son hoy las 3 Armas, y la Junta que ustedes presiden no es el fiel de la balanza entre “violencias de distintos signos” ni el árbitro justo entre “dos terrorismos”, sino la fuente misma del terror que ha perdido el rumbo y solo puede balbucear el discurso de la muerte. (8) 
La misma continuidad histórica liga el asesinato del general Carlos Prats, durante el anterior gobierno, con el secuestro y muerte del general Juan José Torres, Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruiz y decenas de asilados, en quienes se ha querido asesinar la posibilidad de procesos democráticos en Chile, Bolivia y Uruguay. (9) 
La segura participación en esos crímenes del Departamento de Asuntos Extranjeros de la Policía Federal, conducido por oficiales becados de la CIA a través de la AID, como los comisarios Juan Gattei y Antonio Gettor, sometidos ellos mismos a la autoridad de Mr. Gardener Hathaway, Station Chief de la CIA en Argentina, es semillero de futuras revelaciones como las que hoy sacuden a la comunidad internacional, que no han de agotarse siquiera cuando se esclarezca el papel de esa agencia y de altos jefes del Ejército, encabezados por el general Menéndez, en la creación de la Logia Libertadores de América, que reemplazó a las 3 A hasta que su papel global fue asumido por esa Junta en nombre de las 3 Armas. 
Este cuadro de exterminio no excluye siquiera el arreglo personal de cuentas como el asesinato del capitán Horacio Gándara, quien desde hace una década investigaba los negociados de altos jefes de la Marina, o del periodista de “Prensa Libre”, Horacio Novillo, apuñalado y calcinado después que ese diario denunció las conexiones del ministro Martínez de Hoz con monopolios internacionales.  
A la luz de estos episodios cobra su significado final la definición de la guerra pronunciada por uno de sus jefes: “La lucha que libramos no reconoce límites morales ni naturales, se realiza más allá del bien y del mal”. (10) 
5. Estos hechos, que sacuden la conciencia del mundo civilizado, no son sin embargo los que mayores sufrimientos han traído al pueblo argentino ni las peores violaciones de los derechos humanos en que ustedes incurren. En la política económica de ese gobierno debe buscarse no solo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada. 
En un año han reducido ustedes el salario real de los trabajadores al 40 %, disminuido su participación en el ingreso nacional al 30 %, elevado de 6 a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero para pagar la canasta familiar (11), resucitando así formas de trabajo forzado que no persisten ni en los últimos reductos coloniales. Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisiones internas, alargando horarios, elevando la desocupación al récord del 9 % (12) y prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos despidos, han retrotraído las relaciones de producción a los comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar los han calificado de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron. (13) 
Los resultados de esa política han sido fulminantes. En este primer año de gobierno el consumo de alimentos ha disminuido el 40 %, el de ropa más del 50 %, el de medicinas ha desaparecido prácticamente en las capas populares. Ya hay zonas del Gran Buenos Aires donde la mortalidad infantil supera el 30%, cifra que nos iguala con Rhodesia, Dahomey o las Guayanas; enfermedades como la diarrea estival, las parasitosis y hasta la rabia en que las cifras trepan hacia marcas mundiales o las superan. Como si ésas fueran metas deseadas y buscadas, han reducido ustedes el presupuesto de la salud pública a menos de un tercio de los gastos militares, suprimiendo hasta los hospitales gratuitos mientras centenares de médicos, profesionales y técnicos se suman al éxodo provocado por el terror, los bajos sueldos o la “racionalización”. 
Basta andar unas horas por el Gran Buenos Aires para comprobar la rapidez con que semejante política la convierte en una villa miseria de diez millones de habitantes. Ciudades a media luz, barrios enteros sin agua porque las industrias monopólicas saquean las napas subterráneas, millares de cuadras convertidas en un solo bache porque ustedes solo pavimentan los barrios militares y adornan la Plaza de Mayo, el río más grande del mundo contaminado en todas sus playas porque los socios del ministro Martínez de Hoz arrojan en él sus residuos industriales, y la única medida de gobierno que ustedes han tomado es prohibir a la gente que se bañe. 
Tampoco en las metas abstractas de la economía, a las que suelen llamar “el país”, han sido ustedes más afortunados. Un descenso del producto bruto que orilla el 3 %, una deuda exterior que alcanza a 600 dólares por habitante, una inflación anual del 400 %, un aumento del circulante que en solo una semana de diciembre llegó al 9 %, una baja del 13 % en la inversión externa constituyen también marcas mundiales, raro fruto de la fría deliberación y la cruda inepcia. 
Mientras todas las funciones creadoras y protectoras del Estado se atrofian hasta disolverse en la pura anemia, una sola crece y se vuelve autónoma. Mil ochocientos millones de dólares, que equivalen a la mitad de las exportaciones argentinas, presupuestados para Seguridad y Defensa en 1977, cuatro mil nuevas plazas de agentes en la Policía Federal, doce mil en la provincia de Buenos Aires con sueldos que duplican el de un obrero industrial y triplican el de un director de escuela, mientras en secreto se elevan los propios sueldos militares a partir de febrero en un 120 %, prueban que no hay congelación ni desocupación en el reino de la tortura y de la muerte, único campo de la actividad argentina donde el producto crece y donde la cotización por guerrillero abatido sube más rápido que el dólar. 
6. Dictada por el Fondo Monetario Internacional según una receta que se aplica indistintamente al Zaire o a Chile, a Uruguay o Indonesia, la política económica de esa Junta solo reconoce como beneficiarios a la vieja oligarquía ganadera, la nueva oligarquía especuladora y un grupo selecto de monopolios internacionales encabezados por la ITT, la Esso, las automotrices, la U.S. Steel, la Siemens, al que están ligados personalmente el ministro Martínez de Hoz y todos los miembros de su gabinete. Un aumento del 722 % en los precios de la producción animal en 1976 define la magnitud de la restauración oligárquica emprendida por Martínez de Hoz en consonancia con el credo de la Sociedad Rural expuesto por su presidente Celedonio Pereda: “Llena de asombro que ciertos grupos pequeños pero activos sigan insistiendo en que los alimentos deben ser baratos”. (14) 
El espectáculo de una Bolsa de Comercio donde en una semana ha sido posible para algunos ganar sin trabajar el cien y el doscientos por ciento, donde hay empresas que de la noche a la mañana duplicaron su capital sin producir más que antes, la rueda loca de la especulación en dólares, letras, valores ajustables, la usura simple que ya calcula el interés por hora, son hechos bien curiosos bajo un gobierno que venía a acabar con el “festín de los corruptos”. Desnacionalizando bancos se ponen el ahorro y el crédito nacional en manos de la banca extranjera, indemnizando a la ITT y a la Siemens se premia a empresas que estafaron al Estado, devolviendo las bocas de expendio se aumentan las ganancias de la Shell y la Esso, rebajando los aranceles aduaneros se crean empleos en Hong Kong o Singapur y desocupación en la Argentina. Frente al conjunto de esos hechos cabe preguntarse quiénes son los apátridas de los comunicados oficiales, dónde están los mercenarios al servicio de intereses foráneos, cuál es la ideología que amenaza al ser nacional. 
Si una propaganda abrumadora, reflejo deforme de hechos malvados, no pretendiera que esa Junta procura la paz, que el general Videla defiende los derechos humanos o que el almirante Massera ama la vida, aún cabría pedir a los señores Comandantes en Jefe de las 3 Armas que meditaran sobre el abismo al que conducen al país tras la ilusión de ganar una guerra que, aun si mataran al último guerrillero no haría más que empezar bajo nuevas formas, porque las causas que hace más de veinte años mueven la resistencia del pueblo argentino no estarán desaparecidas sino agravadas por el recuerdo del estrago causado y la revelación de las atrocidades cometidas. 
Éstas son las reflexiones que en el primer aniversario de su infausto gobierno he querido hacer llegar a los miembros de esa Junta, sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles.
 Rodolfo Jorge Walsh. - C.I. 2845022 
Buenos Aires, 24 de marzo de 1977.  

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1) Desde enero de 1977 la Junta empezó a publicar nóminas incompletas de nuevos detenidos y de “liberados” que en su mayoría no son tales sino procesados que dejan de estar a su disposición pero siguen presos. Los nombres de millares de prisioneros son aún secreto militar y las condiciones para su tortura y posterior fusilamiento permanecen intactas. 
2) El dirigente peronista Jorge Lizaso fue despellejado en vida; un ex diputado radical, Mario Amaya, muerto a palos, el ex diputado Muñiz Barreto, desnucado de un golpe. Testimonio de una sobreviviente: “Picana en los brazos, las manos, los muslos, cerca de la boca cada vez que lloraba o rezaba... Cada veinte minutos abrían la puerta y me decían que me iban a hacer fiambre con la máquina de sierra que se escuchaba”.
3) “Cadena Informativa”, mensaje N° 4, febrero de 1977. 
4) Una versión exacta aparece en esta carta de los presos en la Cárcel de Encausados al obispo de Córdoba, monseñor Primatesta: “El 17 de mayo son retirados con el engaño de ir a la enfermería seis compañeros que luego son fusilados. Se trata de Miguel Ángel Mosse, José Svaguza, Diana Fidelman, Luis Verón, Ricardo Yung y Eduardo Hernández, de cuya muerte en un intento de fuga informó el Tercer Cuerpo de Ejército. El 29 de mayo son retirados José Puchet, y Carlos Sgadurra. Este último había sido castigado al punto de que no se podía mantener en pie, sufriendo varias fracturas de miembros. Luego aparecen también fusilados en un intento de fuga”. 
5) En los primeros 15 días de gobierno militar aparecieron 63 cadáveres, según los diarios. Una proyección anual da la cifra de 1.500. La presunción de que puede ascender al doble se funda en que desde enero de 1976 la información periodística era incompleta y en el aumento global de la represión después del golpe. Una estimación global verosímil de las muertes producidas por la Junta es la siguiente. Muertos en combate: 600. Fusilados: 1.300. Ejecutados en secreto: 2.000. Varios: 100. Total: 4.000. 
6) Carta de Isaías Zanotti, difundida por ANCLA, Agencia Clandestina de Noticias. 
7) “Programa” dirigido entre julio y diciembre de 1976 por el brigadier Mariani, jefe de la Primera Brigada Aérea del Palomar. Se usaron transportes Fokker F-27. 
8) El canciller vicealmirante Guzzeti en reportaje publicado por “La Opinión” el 3-10-76 admitió que “el terrorismo de derecha no es tal” sino “un anticuerpo”. 
9) El general Prats, último ministro de Ejército del presidente Allende, muerto por una bomba en setiembre de 1974. Los ex parlamentarios uruguayos Michelini y Gutiérrez Ruiz aparecieron acribillados el 2-5-76. El cadáver del general Torres, ex presidente de Bolivia, apareció el 2-6-76, después que el ministro del Interior y ex jefe de Policía de Isabel Martínez, general Harguindeguy, lo acusó de “simular” su secuestro. 
10) Teniente Coronel Hugo Ildebrando Pascarelli, según “La Razón” del 12-6- 76. Jefe del Grupo I de Artillería de Ciudadela. Pascarelli es el presunto responsable de 33 fusilamientos entre el 5 de enero y el 3 de febrero de 1977.
11) Unión de Bancos Suizos, dato correspondiente a junio de 1976. Después la situación se agravó aún más. 
12) Diario "Clarín". 
13) Entre los dirigentes nacionales secuestrados se cuentan Mario Aguirre de ATE, Jorge Di Pasquale de Farmacia, Oscar Smith de Luz y Fuerza. Los secuestros y asesinatos de delegados han sido particularmente graves en metalúrgicos y navales. 
14) “Prensa Libre”, 16-12-76.
[Fuente: Portal educ.ar]

sábado, 18 de marzo de 2017

ANIMA2017 Convocatoria Abierta / Call for entries ANIMA2017




ANIMA, Córdoba International Animation Festival - One Century of Argentine Animation - Un siglo de Animación Argentina
(ENGLISH VERSION BELOW)

Convocatoria
ANIMA2017 – IX Festival Internacional de Animación de Córdoba

ANIMA2017 se desarrollará en Córdoba, Argentina, del 11 al 13 de Octubre de 2017. La novena edición de ANIMA celebrará el primer centenario de la animación argentina.

La convocatoria se encuentra abierta a la exhibición de piezas animadas de cualquier técnica, género, temática y soporte (cine / video / televisión / Internet / videojuegos) incluyendo producciones de escuelas. La participación está abierta a trabajos de cualquier lugar del mundo, con especial interés en aquellos procedentes de América Latina.


¡ENVÍA TU ANIMACIÓN YA!
NO HAY COSTO DE INSCRIPCIÓN
FECHA LÍMITE 30 de mayo de 2017


En paralelo al Festival se desarrollarán dos actividades de capacitación: el V Foro Académico Internacional sobre Animación, cuya convocatoria a ponencias y pósters ya está abierta; y el Entrenamiento GAVi (Gestión en Animación y Videojuegos). El Festival contará además con invitados internacionales; se desarrollarán muestras no competitivas; seminarios; talleres y foros específicos de animación. Para mayor información visita nuestro sitio web, http://www.animafestival.com.ar .

Esperamos recibir sus cortometrajes, y sobre todo ¡Esperamos verlos el próximo Octubre en ANIMA 2017!

Cordialmente,
Alejandro R. González
Director Artístico
info@animafestival.com.ar

Call for Entries
ANIMA2017 – IX Córdoba International Animation Festival

ANIMA2017 will take place in the city of Córdoba, Argentina, from October 11th through 13th, 2017. This ninth edition of ANIMA will celebrate the first century of Argentine Animation.

The Festival is open to animation films of every technique, genre, topic, format and screening media (film, video, television, Internet, smartphones, videogames, etc. ), and also to student animation. Participation is open for animations from all over the world, with special interest in those from Latin America.

SEND YOUR ANIMATION NOW!
NO ENTRY FEE
DEADLINE: May 30th, 2017


On occasion of the Festival it will also take place the the V International Academic Forum on Animation, which has an ongoing call for papers and posters; and also the GAVi Training (Animation and Videogame Management) will also take place. The Festival will also hold a series of non - competitive screenings, seminars, workshops, specialized forums, and retrospectives. For more information please visit our website, http://www.animafestival.com.ar

We look forward to receiving your shorts, and of course we would love to meet you next October at ANIMA2017!


Yours in animation,
Alejandro R. González
Artistic Director
info@animafestival.com.ar
Centro Experimental de Animación, Departamento de Cine y TV, Facultad de Artes, Secretaría de Extensión Universitaria, Universidad Nacional de Córdoba. Espacio Curricular Animación, Universidad Nacional de Villa María. Cineclub Municipal Hugo del Carril, Secretaría de Cultura, Municipalidad de Córdoba

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viernes, 17 de marzo de 2017

X PREMIO INTERNACIONAL COMPOSTELA PARA ÁLBUMES ILUSTRADOS


Si no puede ver correctamente este correo pulse aquí
X PREMIO INTERNACIONAL COMPOSTELA
PARA ÁLBUMES ILUSTRADOS
MARZO 2017
EL AYUNTAMIENTO DE SANTIAGO Y KALANDRAKA CONVOCAN EL X PREMIO INTERNACIONAL COMPOSTELA DOTADO CON 9.000 EUROS AL MEJOR ÁLBUM ILUSTRADO

El plazo de recepción de trabajos acaba el 12 de mayo y el fallo del jurado se conocerá la última quincena de junio.

El Departamento de Educación y Ciudadanía del Ayuntamiento de Santiago de Compostela y Kalandraka Editora convocan el X Premio Internacional Compostela para Álbumes Ilustrados, con una dotación económica única de 9.000 euros en concepto de adelanto por los derechos de autor. El plazo de presentación de los trabajos terminará el 12 de mayo de 2017 y el fallo del jurado se dará a conocer durante la última quincena de junio, en el marco las actividades de la XVII Campaña de Animación a la Lectura del Ayuntamiento de Santiago.

Al X Premio Internacional Compostela pueden optar autores e ilustradores de cualquier nacionalidad que presenten obras originales e inéditas, escritas en cualquier lengua oficial de la Península Ibérica. Las personas interesadas en presentarse al certamen deberán enviar cinco copias del texto, tres ilustraciones originales y cinco fotocopias en color de cada una de ellas, junto con una maqueta acabada de todo el proyecto.

Los proyectos poderán presentarse en cualquier tamaño, técnica y formato; la extensión no deberá superar las 40 páginas interiores (sin contar guardas ni cubiertas). El material, firmado bajo lema o seudónimo, y con los datos personales de los participantes incluidos en un sobre cerrado, se enviará al Registro General del Ayuntamiento de Santiago (calle del Presidente Salvador Allende, 4, 15705 Santiago de Compostela).

Kalandraka publicará la obra premiada en las cinco lenguas oficiales peninsulares —español, gallego, catalán, euskera y portugués— en noviembre de 2017. La editorial podrá publicar también los trabajos que reciban una mención especial. El jurado estará formado por profesionales de reconocido prestigio en el ámbito de la literatura y la ilustración infantil. Las bases completas de participación en el X Premio Internacional Compostela para Álbumes Ilustrados podrán consultarse en las páginas web de Kalandraka (www.kalandraka.com) y del Ayuntamiento de Santiago (www.santiagodecompostela.gal).

OBRAS PREMIADAS EN ANTERIORES EDICIONES

La ganadora de la primera edición del Premio Internacional Compostela —a la que se presentaron 335 trabajos— fue la argentina Natalia Colombo, autora e ilustradora de la obra titulada "Cerca". En la siguiente convocatoria —a la que optaban 280 aspirantes— el mexicano Felipe Ugalde recibió el galardón por "Un gran sueño". El escritor Pep Bruno y la ilustradora Mariona Cabassa fueron distinguidos en la tercera edición por el libro "La familia C", en la que compitieron 519 propuestas. El uruguayo Martín León Barreto ganó la cuarta convocatoria con el álbum "El camino de Olaj", seleccionado entre 374 trabajos. Le siguió "Bandada", de los mexicanos Julia Díaz y David Álvarez, escogido entre 256 originais de 19 países. En la sexta edición, a la que concurrieron 374 trabajos de 21 países, la obra elegida fue "Mamá", de la argentina Mariana Ruiz Johnson. De 21 países vinieron también los 255 álbumes presentados a la convocatoria de 2014, en la que fue premiado "Ícaro", de Federico Delicado. Al año siguiente la galardonada fue "Después de la lluvia", de Miguel Cerro, elegida entre 340 obras procedentes de una veintena de países. En la pasada convocatoria el premio recayó en los autores griegos Antonis Papatheodoulou e Iris Samartzi por "Una última carta".

La convocatoria de este certamen se enmarca en la Campaña de Animación a la Lectura que organizan anualmente el Departamento de Educación y Ciudadanía del Ayuntamiento de Santiago y Kalandraka. Las actividades programadas —sesiones de cuentos y música para público infantil y familiar, talleres escolares de ilustración y de escrita creativa, cuentacuentos para pre-lectores, charlas para docentes, madres y padres, exposición de ilustraciones— llegan a más de 5.000 niños y niñas de la comarca compostelana.

+ INFO:
http://www.kalandraka.com/blog/2017/03/01/convocatoria-x-premio-internacional-compostela-de-album-ilustrado/
 

miércoles, 15 de marzo de 2017

"Indios, conciertos y fronteras", por Horacio González

Una primera evidencia sobre el Indio Solari me la trae el hecho de que puede parar sus conciertos. Desmiente el sugestivo pensamiento que dice que el show siempre debe continuar porque está por encima de las contingencias de un artista y del público. Como si fuera una vida aparte de la vida. Otro segmento de la realidad con leyes propias. Entonces, el show estaría más allá de todo, pues es portador de su propia decisión de parar o morir. Si tiene algo angélico, entonces no para. Pero el Indio paró varias veces el show de Olavarría, introdujo en lo angélico una voz de preocupación, un intento de orden, una nota de sorpresa. Vio desde el escenario que había otra cosa que no es lo que entrega la música, vio el fino borde de tragedia que siempre sobrevuela a las muchedumbres. En verdad, siempre se ve eso, pero existen diversos planos de conciencia sobre lo que es un público masivo, escuchar su música interna, arrastrada en fricciones inaudibles de cuerpos, ensordecedoras, pero desde una lejanía que puede no llegar a los palcos. Pero esta llegaba. Y no parecía ser un mero pogo. El Indio buscó nombres, filiaciones etéreas, definiciones ausentes. ¿Quiénes eran? Inútil preguntárselo ahí. Quizás pensó en los muertos, en Bulacio, en los jueces, los periodistas, los acechos, esos búhos del destino.
Pogo. ¿Quién inventó esa palabra?¿Los sex-pistols? ¡Vaya! El pogo es ambiguo, tiene un tramo dislocado pero le busca una significación al éxtasis colectivo. En realidad, busca tranquilizar con una estética del movimiento, trasladando el rock al circo, a la murga, a la gimnasia lúdica, en definitiva, aunque resulte extraño, a la anti-avalancha. El cuidado de sí y entre sí de los muchos es una formidable utopía equivalente a que otros llamaron la comunidad inconfesable. Hay reconocimientos mutuos pero nadie habla en su nombre. El Indio, me parece, tampoco. Solo exhibe a desgano una rectoría que goza con su propia capacidad de asombro. No es ingenuo, sabe que hay aparatos organizativos, cálculos de economías, actos contables, fianzas, complejidad política, pero lo que sigue buscando, está animado por un pensamiento que atraviesa el ser lúdico, el inhallable bálsamo y la ronda de la enfermedad. Un músico en concierto, enojado, irritado, es un hombre sin vestimentas sacerdotales, su aura la emplea para preguntarse sobre la vida y la muerte. Semejante a parar un concierto.
Finalmente, el pogo es para serenar, aunque toma mucho de las hinchadas, es lo contrario de ellas. Pero si un concierto se para, es porque el pogo de la multitud, la serenidad con su drama en movimiento, se tensa hacia sus límites. Una multitud en pogo maneja sus fronteras, pero siempre hay dificultades, bordes, extremos, “borrachines”, que fue la expresión, creo, empleada desde el escenario. La relación pogo-escenario puede quebrarse. El Indio, con su oscura sutileza, lo percibió. Atenazado por su propio mito, no dio los nombres exactos a lo que ocurría porque ni él ni nadie podían hacerlo. ¿Sabía, deseaba, pudo impedir que entren cien mil personas más? El mito nos ilustra sobre nuevos nexos vitales, y como en los pactos con el diablo, también escuchamos su carcajada irónica cuando nos retira su apoyo. En un país punitivo, donde el aparato judicial está condicionado por paranoicas fantasmagorías, el sentido profundo de la justicia está por perderse. Todos ya estamos penalizados de antemano.
Este es un país de condolencias fáciles y rápidos buscadores de culpables. El presidente declara que respetar la “normas” puede ser fastidioso (“antipático”, dijo) pero si lo hacemos, después se nos brindarían “oportunidades”. Descalabrada interpretación, y no porque se le pida a sus concurrentes a un concierto masivo que sean “normativos”. ¡Se le pide a los seguidores del Indio que sigan la “norma” para luego tener “oportunidades”! Todo fuera de foco, desubicado, para emplear una palabra que el mencionado presidente le gusta. Los que asisten, creo, son promesantes de un desenfadada creencia, una comunidad de visitantes masivos, que altera por un día una pequeña ciudad. Allí hay habitantes, vida cotidiana. Los intensivos huéspedes, son forasteros que parecen un desmadre y ponen a prueba la hospitalidad. Peregrinos de fronteras detrás del Capitán Buscapina, hay una gracia del medioevo neo-barroso que se quiere intentar en la larga e intermitente marcha en medio del lodazal. 
¿Los antropólogos podrán ver también la ironía que recorre todos los espacios en blanco que deja el Indio en sus canciones y estas ceremonias de frontera mal llamadas “misas”? En este caso todo sucedió en esos viejos campos que el Ejército de Roca le dio a los coroneles o a los sargentos, donde muchas décadas de después se instalarían prisiones y cementeras, y en esta última, la de Fortabat, lleva a que los Macri instalaran antaño sus campamentos de caliza y de arcilla como socios menores de Fortabat. Olavarría fue el cruce de destinos de los Macris y los Solaris, lo que llegó en un día embarrado y embromado. Los empresarios se habían ido hace mucho, el otro llegó en la avioneta donde hasta el piloto declara que lo vio taciturno y retraído. ¿Hay verdaderos testigos? Para pensar: la enorme mayoría vio otra cosa; el vecino a una tragedia casi siempre se entera después; se los obliga a atestiguar y sin embargo no vieron.
De los Macri, que empiezan allí su carrera empresarial, no se puede decir que abundaron en ellos las normas, aunque sí la ansiedad de las oportunidades. Carlos Solari, el indio “sin normas”, era en verdad quien las estaba buscando desde siempre, con banderas de dos colores sugestivos en el corazón. El Indio toca temas de fondo con la actitud de quien solo los roza. El que los escucha así es lógico que pueda demorarse o fracasar, si no cree que ya está dicho todo. Lo que se dice está dicho entre hermetismos y destellos insinuados en las canciones de toda una vida. Y si no se termina de comprender, es por eso que los que van, van. Saben de memoria las inflexiones enigmáticas de esas letras que siguen pidiendo el trabajo de develamiento.
El peregrino se expone y se cuida, tiene la honra de ser culpable y de reclamar que se le exima del pecado de andar por el camino buscando una pócima de consuelo. Ahora está solo, sin señal en el celular, ya apagado el pogo, con dos muertos en su conciencia tardía, de los que no es responsable. Que un fallecido se llame Bulacio es para pensar, no para que el juez diga “ya lo sabía”. El destino  no es judicializable ni apto para un juicio al paso. Los que se abalanzan buscando cadalsos señalan por el lado del Profeta o al Estado, y en el medio, a los Organizadores. Se ha dicho también, a la Multitud. No hay jurisprudencia, ni peritajes, ni autopsias, ni investigaciones periodísticas para laudar todo eso. Solo queda exonerar piadosamente al que juzga apresuradamente depositando una facilidad en la urna de las culpabilidades individuales colectivas. La verdadera responsabilidad la declara la conciencia profunda; los grandes caracteres en ese sentido son siempre culpables. La responsabilidad penal es otra cosa, y también tan sutil, que un fiscal montado en grúas excavadoras puede arruinar un tema, una forma de la vida y también el acceso a la razón.
Olavarría comprime su historia desde Namuncurá hasta este Indio de La Plata, acusado de falso, de autor de un “relato”, de “impostor”, de hacerse precisamente de la plata. No, claro que no. El juicio, aquí, debe comenzar por registrar líneas de fuerza de la cultura nacional, corrientes sentimentales, tensiones históricas o territoriales, escrituras de la pampa indócil, violenta, antes de hablar de negocios de la “industria cultural y contracultural”, de poéticas juveniles y de su “base económica”, para ser explícitos. Pero de nada de eso hoy se habla con conocimiento ni puede fundar una esfera de responsabilidades profundas que no reproduzca las triquiñuelas de cualquier operación política minusválida. Hay que ver todo esto como un intento de cotejar multitudes transversales, las que recorrieron por toda una semana la ciudad de Buenos Aires, que preanunciaban las de Olavarría, pero estas fueron a una antigua frontera pues su oficio es hoy escrutarlas, saber más sobre ellas. 
José de Olavarría fue un militar unitario (daría lo mismo si fuera de otro color, o tuviera otros tickets en la mano) pero la ciudad fue fundada por Álvaro Barros, un coronel escritor, autor de la “Guerra contra los indios”,  que observando esa frontera que es hacia 1870 Olavarría –muchas veces, con sugerentes descripciones, tanto como las del comandante Prado–, cuenta la historia de una lechuza maligna, leyenda que a su vez recibe los indios: “entonces como obedeciendo a una orden de retirada, la lechuza remontó el vuelo, se detuvo un momento cerniéndose sobre la multitud de indios que la habían perseguido inútilmente, y se alejó ya silenciosa, perdiéndose luego en el bosque”. ¿La vio el Indio?
Hay una verdad en el indio Solari: tiene una poética basada en una rítmica de cronista entrecortado, sus versos se potencian porque les falta una secuencia explicativa intermedia, y porque amagan con nombres sacados de cuajo de su vulgar familiaridad. Están pensados como una historieta, o un diálogo con alguien invisible, una segunda voz que suelta palabras para inhabilitar una comprensión completa de las cosas. ¡Está aquella lechuza! Las letras de las canciones consisten en una acción principal narrada entre vacíos y sobrentendidos, casi siempre paródicas, con ritmo secreto de cómic, una voz ácida que clama y una musicalidad recubierta con capas de óxido exuberante, que pone un velo sobre el dolor más íntimo que la alimenta. Hay desdichas que se van desvaneciendo y una mordacidad sobre los logos comerciales y etiquetas que forman parte de la pantanosa lengua contemporánea. El fiestero Rey Garufa, el capitán “buscapina”, el “ticket de la revolución”, el “mohín de tu desván”, “justo saltaban las tostadas”. Apodos del barrio, palabras capturadas con red para mariposas, promesas difusas y amores concretos, amores concretos y promesas difusas. Que se convierten en ideogramas del cosmos y en cachadas imperceptibles.
Es sabido del aislamiento y su precio, lo que gusta y no gusta del Indio, nada de eso es fácilmente explicable (¿debo escribir “también para él mismo”?). Pero en verdad no se puede aislar esta poética del otro mundo de la música rock, porque aquí se escuchan numerosos ecos, no fácil en su identificación pero sobriamente existentes. Fito Páez, Charly García y Spinetta, pongamos también Cerati, Calamaro, son otras constelaciones que no que se complementan en nada, salvo que también encadenan en otros horizontes impalpables sus diferentes poéticas. Juntar, se juntan; el lugares muy retirados, invisibles, donde los pescados están rabiosos porque hay pescados podridos. Comercio o no comercio, ellos hablan de una pregunta sobre el mundo, sobre si está perdido y sobre si habrá anuncio de salvación. Pregunta que cada uno hace por sí mismo. Parecen que las profecías, enigmas y plegarias de estos músicos, sus teologías negativas, aceptan un orden de exhibición encuadrado bajo otras fronteras de la imaginación –a ser redescubiertas– que no vale anular diciendo “son tribus diferentes”. ¿Qué tribus? Namuncurá era indio, y derrotado lo hicieron Coronel. El Indio no es indio y muchos desean transformarlo en organizador del malón.
¿Qué esto nada tiene que ver con las otras grandes poéticas? No lo creo, pero cada una evoca la otra y en todas resuenan las demás. Los acordes, la invención musical, los bajorrelieves sonoros son todos distintos. Concedo. Pero la verdadera diferencia es otra. Hay muertos, policías, intendentes, responsabilidades, municipalidades, presidentes, jueces. En la profunda crisis de la facultad de enjuiciar que vive el país, ¿quién puede reconstruir el juicio? Siempre son los muertos quienes lo reclaman y hablan sin poder hablar, rezan sin poder rezar.
El indio es la angustia sumada a la discreta sorna. Inventó el surco o el perímetro de las ciudades medias, Gualeguaychú, Tandil, Olavarría, como un circuito mitológico. Una interrogación de las fronteras que subyacen a esos antiguos villorrios que no son más enclaves, la mayoría de los cuales provienen de la ocupación territorial de las últimas décadas del siglo XIX, pero olvidaron su historia. Que fue la de la expansión de unas culturas sobre otras, la historia misma de la humanidad. Quizás sin proponérselo, las procesiones indagan el subsuelo y los cimientos de esas ciudades inconclusas. El rey de las alegorías aplazadas, el patricio de lo ácido, el impugnador de nombres expelidos por las maquinarias comunicacionales, el firmador de solicitadas, está siendo despreciado. Pero su lirismo es una suspensión, por un arbitrario y mínimo momento, de las realidades más crudas. Lo llamemos mito, religión o misal de los desesperanzados, lo lírico suspende de a ratos los accesos de violencia y el pogo la sustrae del límite donde los cuerpos ya no tienen retorno. El lodo en que se entrecruzaron vidas y destinos en Olavarría merece pensamientos de altura, no el apresuramiento de todas las fiscalías más oscuras del país, con su invisible pogo del castigo que obliga a opinar con miedo, a proceder obtusamente y a calcular quién “capitaliza”. Trescientas mil almas pueden caber así en un carpetazo. La expresión “todos tus muertos” no es equívoca. El que allí habla, no sabemos quién, nos reclama a todos nosotros, para elaborar lamentos y proseguir la tarea, mordiéndonos los labios.

[Publicado en Página12, 15/03/2017]